1. El poder del "Quieto" (Stay)
Más allá de ser un truco de obediencia, enseñar a tu perro a quedarse quieto puede salvarle la vida si se le escapa la correa cerca de una carretera. Empieza practicando en casa, sin distracciones, pidiéndole que se siente y dando un paso atrás.
Si espera, prémialo inmediatamente. La clave es aumentar los segundos y la distancia gradualmente.
2. La llamada infalible (Ven aquí)
El comando más importante de todos. Nunca uses este comando para regañar a tu perro o para terminar un paseo divertido, porque asociará el "ven" con algo negativo. Usa una voz aguda y alegre, y recompénsalo con el mejor premio que tengas (un trozo de pollo cocido funciona de maravilla).
🥩 La regla del Jackpot
Cuando tu perro acuda a tu llamada en una situación difícil (por ejemplo, cuando estaba jugando con otros perros), no le des solo un premio. Dale un "jackpot": una lluvia de premios y caricias entusiastas. ¡Tiene que saber que elegirte a ti fue la mejor decisión del mundo!
3. Dejarlo ("Suelta")
Los perros exploran el mundo con la boca. Aprender a soltar objetos peligrosos (o zapatos caros) es vital. Practica intercambiando un juguete aburrido que tenga en la boca por un premio de alto valor. Cuando abra la boca para coger el premio, di "Suelta".